El distrito de Santa Rosa de Ocopa fue creada el 29 de agosto de 1921, tiene una extensión territorial de 103.27 km2 con una población estimada 2159 pobladores (INEI-2006).Los orígenes del poblado se remontan a la época pre Inca, según evidencias de los restos arqueológicos de Ocupi. En la época del virreinato se consolida como poblado gracias a la presencia de la congregación franciscana. Frente al parque, adornado con bellos jardines se encuentra la iglesia de ”Santa Rosa ”, construida el año de 1920 por los pobladores, sobre una superficie de 80 m x 10 m, es de una sola nave que tiene forma de cruz. En el interior se encuentran las imágenes de San Martín, Santa Rosa de Lima, Santa Clara, La Virgen Inmaculada y cuadros del Vía Crucis. Tiene también un pulpito de madera tallada con representación de los 4 evangelistas: San Juan, San Lucas, San Marcos y San Mateo. La mayor parte de las viviendas responden a la típica arquitectura andina con paredes de adobe y tejados de arcilla a dos aguas.

Convento de Santa Rosa de Ocopa 

El Convento de Santa Rosa de Ocopa se ubica al noreste de la ciudad de Concepción, rodeado de una frondosa arboleda de alisos, quishuares, alcanfores y límpidos manantiales en donde abundan las aves. Está dividido de la siguiente manera:

La obrería o convento antiguo: Fue construido por el fraile seráfico Francisco de San José en 1725, como convento misionero para evangelizar y “civilizar” a las tribus amazónicas. Este antiguo convento, conocido como el Claustro de la Obrería, luce hoy, gracias a la restauración hecha por la Arq. Concepcionina Vivian Orozco, tal y como lo hiciera edificar su fundador, de quien figura una estatua en el patio central, obra del maestro Catalino Martínez y colocada en 1970.

El claustro de la portería 

El nuevo convento, austero y sólido, pero al mismo tiempo alegre y acogedor, nos recibe con el claustro de la Portería, el más antiguo, terminado de construir hacia fines del siglo XVIII en tiempo del Padre Pedro González de Agüeros. Consta de tres pisos con un jardín central en donde se levanta una pila de tres cuerpos, obra del artesano Santarosino Catalino Martínez y construida en 1905. Al interior conserva hermosas pinturas alusivas a las labores de los padres franciscanos en la Selva y la Sierra, pintados por el artista Guillermo Ponce Salomé (natural de Concepción) así como escenas talladas en piedra de Huamanga que representan la Pasión de Cristo.

El claustro del olivo 

Llamado así porque mantiene en su patio un retoño del olivo plantado por su fundador hace dos siglos y medio. En sus amplios corredores se exhibe una extensa colección de 29 valiosos cuadros de la escuela cusqueña sobre la vida de San Francisco de Asís, los mismos que fueron mandados pintar expresamente para el Convento de Ocopa durante la Guardianía del P. Manuel Becerril, entre los años de 1761 y 1763. Este claustro fue comenzado a construir en el año de 1915, siendo Superior el Padre Policarpo Bengoechea y decorado en el año de 1921 por el maestro Catalino Martínez, quien ejecutó la pila central.

El claustro del padre Pio Sarobe 

El último y más reciente, inaugurado en 1959 y construido detrás de la nave mayor de la iglesia. Es llamado así porque en el patio se encuentra la estatua del venerable Padre Pío Sarobe (1855 – 1910), morador y guardián de Ocopa que en vida fue un virtuoso religioso que murió en olor de santidad. En el jardín del claustro se pueden apreciar plantas nativas de la sierra como Cantutas (Cantua buxofolia), un frondoso Floripondio, tujas, etc. En este claustro también se encuentra el museo de Arte Religioso en el que se puede apreciar antiguos objetos de uso religioso utilizados en las celebraciones de las misas como cálices, copones, vinajeras, sacras, relicarios, aureolas, coronas, crucifijos, custodio, etc., también se encuentran ornamentos litúrgicos como estolas, albas, vestimentas, cuadros y fotografías de los padres, etc.

Pinacoteca

La Pinacoteca tiene más de 400 pinturas de incalculable valor, pertenecientes a la escuela cusqueña, ayacuchana y quiteña. A lo largo de los corredores del segundo piso se reúne el conjunto más importante en donde se aprecia una colección de 15 lienzos que representan a los reyes de Judá, pintados por el artista Vicente Pazmino en Quito – Ecuador en 1847.Está amoblada con sillones llamados fraileros, también se aprecian petacas coloniales de cuero repujado. Los cuadros más valiosos son los de la escuela cusqueña con marcos dorados, todos de autores anónimos, entre ellas destacan el cuadro de Nuestra Señora del Rosario con Santo Domingo, al ingreso hay un cuadro pequeño con los Misterios del Rosario con marco de plata, 15 lienzos con escenas de la Pasión de Cristo, 12 cuadros pintados sobre láminas de cobre, de influencia de la escuela Flamenca, 4 cuadros de la escuela de Huamanga, así como acuarelas del Padre Lorenzo Pelosi. En el corredor se exhiben cuadros de pinturas clásicas como los de Ribero, Murillo, Velásquez, etc.

Biblioteca

La Biblioteca fue construida en el año de 1944, con estanterías sólidas y sencillas hechas con madera de montaña y por obra del Hermano Fray José María Agüero. Posee numerosas obras que se editaron en latín y castellano entre los siglos XVI, XVII y XVIII sobre teología, historia, geografía, literatura, etc. También posee los famoso libros llamados incunables, que son de origen europeo y limeños, también hay ediciones aldinas y plantinianas. Entre los libros más antiguos destacan “La Suma Angélica” de Fray Ángel Clavasio, impreso en 1490, también está un ejemplar del 2do. libro impreso en el Perú titulado “Tercer Catecismo”, además numerosos mapas históricos de los siglos XVI al XVII entre muchos otros. La biblioteca tiene más de 25.000 volúmenes y cuenta con una sala de lectura decorada con pinturas referentes a los martirios sufridos por los misioneros franciscanos en las selvas peruanas, pintados durante el siglo XVIII. Antes de entrar a la biblioteca, en la escalera que da al segundo piso, llama la atención la escultura de un “Santo Cristo de las Animas” tallado en madera de montaña del siglo XVIII. Con la supresión del convento de Ocopa por orden de Bolívar luego de la Guerra de la Independencia, se extraviaron numerosos libros, pero a pesar de ello es una de las mejores e importantes bibliotecas del centro del país, en donde se conservan obras de gran valor histórico y bibliográfico.

Iglesia y sacristía 

La sacristía es pequeña, dotada de un ornamento de cedro, obra de Tomas Alfaro en 1914.La iglesia fue levantada por los primeros compañeros del fundador del Convento en 1730, todo está hecho de piedra, con techo artesonado de cedro dorado y hermoso altares de estilo barroco, obra de artesanos ayacuchanos. Fue destruida en 1900 por tres incendios consecutivos, la reconstrucción se llevó a cabo en 1905 sobre los anchos y fuertes muros de piedra espuma y la misma cruz latina de 45 mt de largo por 10 de ancho, las piedras fueron traídas desde ingenio a lomo de bestias. La cúpula es de estilo renacentista, decorada con ocho cuadros alegóricos a Cristo, la Virgen y la obra misionera de Ocopa, fueron ejecutados por el artista español Juan Cabanas en 1959.Los altares son de estilo Barroco – Coloniales revestidos con Pan de Oro y entre ellos se encuentran el Altar de San Martin de Porres, de La Virgen de Lourdes, de San Antonio de Padua, de La Virgen de Fátima, de San José y el Niño Jesús, de Santa Rosa de Lima, de la Virgen de Ocopa, del Sagrado Corazón de Jesús y del Sagrado Corazón de María. Debajo del altar mayor de la iglesia se encuentran las catacumbas, allí están sepultados los principales misioneros de Ocopa como el Padre Alonso Abad, Monseñor Francisco Irazola, entre otros. A la entrada de la iglesia y al lado derecho se encuentra la cripta del Padre Pio Sarobe, trasladado ahí para evitar el congestionamiento que se ocasionaba en las catacumbas por la multitud de personas que vienen diariamente a visitarlo y a solicitarle su intervención ante Dios para la gracia de algún milagro.

Restos arqueológicos de Ocupi Jerusalén 

Este complejo se ubica en las faldas del Cerro Jerusalén al norte de la plaza principal de Santa Rosa de Ocopa. Las principales características que presenta son las siguientes:

  • Fue construido en el intermedio tardío entre 1100-1470 d.C.
  • Fue destinado para vivienda, almacén y lugares sagrados, según las estructuras que presentan.
  • Sus construcciones tuvieron forma circular de aprox. 2 m de radio, de los cuales 16 se encuentran en regular estado de conservación y además existen 7 construcciones de forma rectangular con dimensiones de 6 m de largo por 3 m de ancho; las colcas o almacenes tienen forma circular y emplearon las siguientes medidas para su construcción 6 m de radio con una altura aproximada de 2.10 m. (las viviendas) y de 3.50 – 4 m (las colcas); el techo se dice que probablemente haya sido de paja (ichu) con soportes de madera de aliso.
  • Para su construcción utilizaron de canto rodado y argamasa (barro y paja) en doble encaje.
  • Las puertas de acceso fueron pequeñas, angostas, con un promedio de 40 cm. de ancho.
  • Dentro y fuera de las construcciones se encuentran plantas de eucalipto, cipreses, variedad de cantutas y arbustos.
  • Existen huellas de haber sido intervenidos por huaqueros.
  • Cuentan los pobladores que los habitantes de aquel entonces se enterraban en sus viviendas con todas sus riquezas para poder tener una mejor vida en el otro mundo.

 

Caída de agua velo de la ñusta 

La caída de agua tiene una altura aproximada de 15 m; el curso del agua se origina en un manantial denominado Aujinaque en quechua significa principal, al precipitarse desde lo alto la caída adopta la forma de un velo y que a iniciativa de fray Antonio Goicochea Mendizábal, del convento de Ocopa, se le puso el nombre de Velo de la Ñusta. Las aguas son cristalinas con una temperatura de 12 °C y un volumen aproximado de 1 m3 por segundo. En el trayecto, que se hace a través de una angosta quebrada, así como en los alrededores de la caída de agua se encuentran adornadas por diversas plantas nativas como tumbos, helechos, alisos, etc.

Caída de agua Orconcruz 

La Caída de agua Orconcruz, que etimológicamente significa en quechua Cerro de la Cruz, porque según los lugareños, antiguamente al pie de esta caída de agua existía una Cruz, probablemente llevada por los misioneros franciscanos para erradicar la gentilidad de los pobladores. Se encuentra a 4 km de la plaza principal de Santa Rosa de Ocopa tiene una altura aproximada de 20 m; sus aguas tienen una turbidez de 60 % con una temperatura de 12 °C.